La empresa,
al día.
Facturación electrónica, bancos, cheques, impuestos y sueldos en un solo sistema, hecho para empresas argentinas. En la compu, en la tablet y en el celular.

Al abrir, lo que importa: lo que hay en cada banco, lo que deben los clientes y lo vencido, lo que hay que pagar, los cheques en cartera y a cubrir, y cómo viene el mes.
La factura sale con su CAE, en un paso.
Las facturas A, B y E piden el CAE (Código de Autorización Electrónico) directo a ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero), sin entrar a su página ni copiar números. Los datos fiscales los completa ARCA; nadie los escribe a mano.
Notas de crédito, presupuestos, remitos y exportaciones en dólares, en el mismo lugar.

Cada cliente, con su cuenta.
La cuenta corriente al día, con lo que vence y lo vencido. Cada cobro se aplica a las facturas que cancela, con sus retenciones, y el estado de cuenta sale listo para mandar.

El cliente ve lo suyo.
Con su propio usuario, cada cliente entra a ver lo que debe, lo que vence y lo que pagó. Nada más de la empresa. Menos llamadas para pedir el saldo, menos planillas por correo.

Los cheques, bajo control.
Los e-cheques (cheques electrónicos) y los de papel, en una sola cartera; el de papel se carga con una foto. Se ve qué hay en cartera, qué hay que cubrir y la posición real: la cuenta, más la cartera, menos lo emitido.

Seis meses para adelante.
El flujo se arma solo con lo que ya está cargado: cobros esperados, cheques, proveedores, gastos fijos e impuestos. Después se compara con lo que pasó de verdad.

Listos para el estudio contable.
IVA (Impuesto al Valor Agregado), Ingresos Brutos, Ganancias, retenciones y percepciones, con los libros de IVA y el cierre de cada mes. El contador recibe todo ordenado, sin pedirlo dos veces.

Del reloj al recibo.
Empleados, convenios, asistencia y licencias. La liquidación arma cada recibo con el modelo del Decreto 407/2026: primero lo que paga la empresa, después el bruto y al final el neto.
Salen también los archivos del F.931 (la declaración mensual de cargas sociales) y del Libro de Sueldos Digital.

Cada uno ve lo que le toca.
Roles a medida: quién carga, quién aprueba y quién sólo mira. Cada rol recibe sólo los datos que necesita, no sólo las pantallas. Varias sociedades del mismo grupo, en una sola instalación.

Aun sin internet.
La misma empresa en la compu, la tablet y el celular. Se instala como una aplicación, sigue andando sin conexión y se pone al día sola cuando vuelve la señal.



Lo que una administración usa todos los días.
Conciliación bancaria
El extracto del banco contra lo cargado, renglón por renglón.
Socios
Retiros y aportes de cada socio, con su cuenta.
Costos fijos
Alquiler, servicios y seguros, con su próximo vencimiento.
Exportaciones
De la proforma al cobro y la liquidación de las divisas.
Stock y pedidos
Productos, depósitos y la preparación de cada pedido.
Avisos
Cheques que vencen, impuestos y cobros atrasados, a tiempo.
Todo sale en Excel
Cada listado, con un botón. Y los datos se importan igual.
Historial de cambios
Quién cambió qué y cuándo, en cada registro.
Soporte con permiso
Nadie de afuera mira sus datos sin una autorización con fecha de vencimiento.
Un tronco. Su industria, encima.
BTMS Control es la administración. Cada industria suma lo suyo como un módulo, sobre la misma base. El primero es BTMS Frigo, para frigoríficos: hacienda, faena y trazabilidad.
Véalo con sus números.
Le mostramos BTMS Control con una empresa de ejemplo y le contamos cómo se pone en marcha con la suya.